Desde temprana edad sintió una profunda vocación artística. Dibujo, pintura y
poesía fueron su mundo durante mucho tiempo, hasta que descubrió su verdadera pasión: escribir canciones y cantarlas.
A los quince años formó su primera banda en el puerto de Valparaíso
“Siglamar”, banda de cantautores con la que se mantendría durante casi diez años. Fiel al principio de hacer su propia música, nunca ha hecho covers, por su propio gusto, lo que le ha granjeado un valioso anonimato.
Gusta de los asados a la parrilla, los curantos, las mujeres bonitas y
del vino tinto de buena cepa.
Luego de un receso de algunos años en los que estudió y luego se dedicó a su profesión de diseñador gráfico, volvió a las pistas y formó Trabuco,
haciendo el tipo de metal que siempre ha llamado su atención.
Compositor y letrista, tiene de diversos cantantes y bandas
una valiosa influencia: Paul Stanley, Ian Gillan, Ted Neeley, Camilo Sesto, Nino Bravo, Bruce Dickinson, Rob Halford, Tim Ripper Owens, entre otros.
Kiss, Judas Priest, Iron Maiden, Beethoven, Vivaldi, Wagner, Mozart y Johann Sebastian Bach, son sin duda,
sus máximos referentes.