Cuántas promesas... cuánto se atraganta en tu interior.
Cuánto has sangrado... esperando por tu redentor.
Tanto esxprimir, tanto mirar al cielo y esperar.
Y resistir o resignarse a dialogar.
Coro:
Si no puedes ver más allá del precio del dolor,
si quieres subir y sólo ves desierto alrededor,
si intentas subir dejando atrás la muerte y el perdón.
Y no respetarás lo que te piden venerar:
pueblo elegido por un dios que no es tuyo ni lo será.
Coro:
Si no puedes ver más allá del precio del dolor,
si quieres subir y sólo ves desierto alrededor,
si intentas subir dejando atrás la muerte y el perdón.
Tanto que escuchaste condenado a obedecer,
tanto condenaste con tu furia a perecer,
siente ahora la venganza, el sabor de tu maldad,
siente ahora la esperanza de tener tu libertad.